Gemma Triay, una de las figuras más emblemáticas del pádel femenino, ha asumido la presidencia de la Asociación de Jugadoras de Pádel (IPPA) tras la dimisión de Lucía Sainz. Este cambio en la cúpula de la asociación se produce en un momento crucial para el deporte, con el circuito Premier Padel en plena expansión y la creciente necesidad de una voz unificada para las jugadoras. Triay, que ha sido número uno del mundo y acumula múltiples títulos, aporta su experiencia y liderazgo para defender los intereses del colectivo. La IPPA se encarga de negociar condiciones, premios y calendarios, por lo que su papel es fundamental en el desarrollo profesional del pádel. La transición, según fuentes cercanas, ha sido pactada para garantizar la continuidad de los proyectos en marcha y reforzar la presencia femenina en las decisiones del circuito. Se espera que Triay impulse una agenda centrada en la igualdad de oportunidades y la mejora de las condiciones de las jugadoras en los torneos internacionales.